Alfred
Schutz menciona la mayor parte de nuestro conocimiento proviene de experiencias
que no hemos tenido nosotros, si no de nuestros semejantes, contemporáneos o
predecesores y que nos han comunicado o transmitido; esto nos lleva a que
tenemos conocimientos que provienen de la repetición o de la imitación
(reproducción), estos conocimientos son los que aprendemos de otras personas
por que lo repetimos de las cosas que observamos y/o nos lo enseñan.
Les
relato como una de mis compañeras al igual que yo vivimos algo muy parecido en
la escuela cuando teníamos que aprendernos algo de memoria, comenta que nunca
tuvieron un maestro de inglés, solo en el último año escolar la cual les empezó a enseñar lo básico,
que era el abecedario, mencionaba que el estudiarlo y repasarlo era lo adecuado
para así mejorar. Ni ella ni sus allegados tenían el menor conocimiento sobre
dicho estudio, y que era algo frustrante. Entonces le comento a otra maestra que si le podría ayudar y ella comento que
para aprender con mayor facilidad algo, era por medio de la música, así que la
maestra en su computadora busco una canción con el abecedario y así fue como se
lo pudo aprender.
Como menciona Berger y Luckman en el apartado “Orígenes de la
institucionalización”, que la habituación (inherente a cualquier actividad
humana que tiende a reproducirse) se desarrolla a la par de la
institucionalización.
Hay
otro tipo de aprendizaje, el aprendizaje por resignificación, este aprendizaje
es el que nosotros propiamente modificamos de acuerdo a nuestras necesidades y experiencias
personales, o las modificamos por un fin necesario.
Bibliografía:
Berger, P. Luckman, T. Schutz, A. (1994). Los fundamentos del conocimiento en
la vida cotidiana.
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